Mar. Jun 18th, 2024

    fuente de imagen, Plaza pública

    Foto Urraca,

    Byron Lima es el prisionero más fuerte de Guatemala, de entre quienes no pertenecen a las pandillas.

    «Que venga el juez. ¡Veamos el gran gasto y el ridículo que hacen las fuerzas de seguridad del Estado!», exclamó Byron Lima el 15 de febrero de 2013, con la impunidad que hace sens el poder, creyéndose intocable.

    Hasta entonces lo fue. Pero el excapitán del Ejército de Guatemala, condenado a 20 años de prisión por colaborar en el asesinato de monseñor Juan Gerardi, había sido recapturado, por «evasión», que no fuga. Por salir «a pasear», algo que aparentemente hacía con frecuencia.

    Así lo anunció el ministerio de Gobernación, a bombo y platillo. Y el caso también le costó el cargo al entonces director del sistema penitenciario.

    Pero la noticia caducó en un día. El 16 de febrero se tomó la decisión de depreciar el cargo que se le imputaba al Ministerio Público, la Fiscalía, de la misma manera que en otras 13 ocasiones anteriores.