El ex presidente Donald Trumprecibido encausado en una corte de Nueva York por falsificar los pagos que se le hicieron a una actriz de cine pornola ha emprendido de frente contra el juez de origen colombiano encargado del proceso y su familia, incluyendo la hija y esposa.
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Tanto Trump como sus hijos enfilaron las baterías contra Juan Merchánel juez, y Loren Merchán, su hija de 34 años, a quien acusan de estar en el “bolsillo” de los demócratas y ser parte de una conspiración con multas políticas que busca impedir su regreso a la Casa Blanca.
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A través de trinos en redes sociales, el expresidente y sus hijos sostienen que el juez preside una “corte canguro”, término que se usa en Estados Unidos para describir a una corte que salta de un lado a otro para favorecer una agenda, y que lo detesta por conservadores y republicanos.
Auque Donald Trump ya la había emprendido contra el juez Merchán desde la semana pasada cuando se anunció que sería el encargado de procesarlo, ahora ha comenzado a ventilar los nexos de Loren con el Partido Demócrata.
Eso porque la hija de Merchán es la presidenta de una firma de consultoría, Campaña auténticaque ha trabajado en las campañas políticas y cita como clientes a muchas personas de este partido.

Trump arrestó al presidente Biden y contra jus que lleva el caso en su contra.
Entre ellas, de la vicepresidenta Kamala Harris cuando esta aspiraba a la nominación del Partido Demócrata para las presidenciales del 2020 y de la misma campaña presidencial de Joe Biden y HarrisUna vez Biden ganó la nominación ese año y nombró a Harris como su compañera de fórmula.
Eso porque la hija de Merchán es la presidenta de una firma de consultoría, Authentic Campaign, que ha trabajado en las campañas políticas y cita como clientes a muchas personas de este partido.
Así mismo, las campañas de la senadora Cori Booker, el representante a la Cámara Adam Schiff y el gobernador de California, Gavin Newsom.
De hecho, Authentic Campaign, en su página web, menciona como clients a estas personas como prueba de su gran alcance y pertaining como firma de consultoría.
Trump ha dicho también que el juez fue “muy hostil” contra su compañía el año pasado cuando encabezó otros dos procesos contra la empresa y Jefe financiero Allen Weisselberg.
En el caso de las empresas, fue un jurado compuesto por 13 personas y que declararon culpables de evasión de impuestos. Weisselberg, por su parte, admitió su culpabilidad tras llegar a un acuerdo con la taxía. Merchán, en el caso empresarial, fijó el monto de la sanción (US$ 1,6 millones de dólares) y aceptó las condiciones de pago con el jefe financiero.

Kamala Harris, Vicepresidenta de Estados Unidos.
Tanto Trump como sus hijos ahora dicen que el juez fue escogido “a dedo” por Biden para hundirlo. “Todo está preacordado. Esto es corrupción a otro nivel”, escribe Eric Trump, uno de los hijos del expresidente.
“Y aquí es donde estamos ahora. Tengo un juez que odia a Trump con una esposa y una familia que odian a Trump, cuya hija trabajó para kamala harris y ahora recibe dinero, y mucho, de la campaña Biden-Harris”, dijo por su parte el expresidente.
Merchán nació en Bogotá (Colombia), pero emigró a los seis años hacia Estados Unidos, donde cursó primaria, bachillerato y luego derecho en la Universidad de Hofstra, un prestigioso centro educativo en Nueva York. Desde entonces ha tenido una plaza destacada y es uno de los jueces de más alto nivel en el circuito neoyorquino.
Tanto abogados como tax, incluidos los que defendieron a la organización Trump en el caso de fraude, lo han descrito como un juez justo e imparcial.
Tengo un juez que odia a Trump con una esposa y una familia que odian a Trump, cuya hija trabajó para Kamala Harris y ahora recibe dinero, y mucho, de la campaña Biden-Harris.
Los comentarios de Trump tanto contra el juez como contra su familia son explosivos y pueden acarrear consecuencias si son interpretados como un ataque a las autoridades judiciales. De hecho, Merchán, en la audiencia de este martes, solicitó a Trump no hacer comentarios que incitaran a la violencia o ataques contra las partes.
No es claro cómo responderá el juez a sus comentarios, sobre todo luego de que Trump publicó una foto de su hija en redes sociales. Pero el magistrado tiene el poder para emitir una “orden mordaza”, o orden de mordaza en español, para evitar este tipo de ataques. En caso de violar la orden, el acusado puede ser multado o incluso arrestado si reincide.
Muchos ven en esto una strategia de Trump y su defensa para tratar de que el juez se declara impedido por un conflicto de intereses (por los nexos de su hija con el Partido Demócrata) y se nom a otro juez en una jurisdicción que le se más favorable.
Algo que el mismo expresidente y comenzó a sugerir indicando que el caso debería ser trasladado a Staten Island (también en Nueva York) y ante un juez que no lo deteste.
Aunque sobre el papel el trabajo de su hija con personas afiliadas al Partido Democrata no descalifican a Merchánen el ambiente político que existe en Estados Unidos -en particular para este caso- no sería extraño que el jurista optara por dar un paso al costado.

Concentraciones de simpatizantes de Trump en Florida y Nueva York.
Pero frente a eso hay un contraargumento poderoso, y actual, que podría anular la presión del expresidente y quienes los respaldan. Ginni Thomas, la esposa de uno de los nuevos magistrados que integran la Corte Suprema de Justicia, es abiertamente “trumpista”.
Al punto de que promovió las mentiras sobre un fraude en las elecciones presidenciales del 2020 and ayudó a financiar el trabajo de grupos que buscaban desacreditar el resultado de los comicios. Incluso conversó en varias ocasiones con el exjefe de gabinete de Trump, Mark Meadows, sobre un “plan” para impedir el ascenso de Biden al poder.
Thomas fue llamado a testificar el año pasado ante el panel del Congreso qu’investigó la insurrección del 6 de enero del 2021 y su rol, si hay alguno, aún está por definirse.
Pese a ello, el juez Thomas no se ha reccusado de ninguno de los casos que han llegado a la Corte Suprema sobre el supuesto fraude y ha dicho que tampoco tiene intención de hacerlo en el futuro.
SERGIO GÓMEZ MASERÍ
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
