Donald Trump: por qué acusación en su contra debilita su candidatura – EEUU – Internacional

“Nuestro sistema de justicia se está volviendo ilegal”, declaró el expresidente de estados unidos donald trump ante un grupo de seguidores en su residencia de Mar-a-Lago en Florida horas después de ser procesado por un gran jurado de Manhattan.

Era su defensa vehemente tras ser Acusado de 34 cargos penales por la compra del silencio de Stormy Daniels —una modelo porno con quien tuvo una aventura— para que no cuente la historia de una revista en vísperas de la campaña presidencial de 2016 que lo llevó a la Casa Blanca.

“Han estado usando el sistema judicial para cualquier cosa, y ahora lo usan para ganar elecciones”, sostuvo Trump Durante ese mitín en la noche del 4 de abril. No fue más que la reiteración de decenas de mensajes publicados por él en su cuenta de Twitter durante las semanas que precedieron a la Enjuiciamiento fiscal de Manhattan, Alvin Bragg.

Encarrilado en una nueva campaña para las presidencias de noviembre de 2024, Trump creía tener, gracias a su encausamiento judicial, una oportunidad de oro para prestar atención a los votantes estadounidenses sobre su figura y aparecer como víctima de una persecución liderada por las fuerzas “marxistas y bolcheviques” apoyadas, según los trumpistas, por el Partido Demócrata del presidente Joe Biden.

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El expresidente dio un discurso en el que afirmó que su caso está infundado y que pretende afectar la elección de 2024.

Al principio, muchos líderes políticos y de opinión hicieron la misma apuesta. Los pocos congresistas republicanos que optaron por tomar una prudente distancia del expresidente tras la violenta toma del Capitolio en enero de 2020 por una banda de trumpistas, esta vez salió a respaldarlo. Atacaron al fiscal Bragg ya los demócratas y está alineado con el argumento de Trump de un sistema judicial “infiltrado por izquierdistas” que buscan evitar que vulva a la Presidencia.

Pero, además, numerosos medios de comunicación y analistas —por lo general critiques de Trump— cuestionaron la solidez del caso del fiscal Bragg, así como el riesgo que supone para la democracia que a fiscal de distrito pueda procesar a ex-presidente, algo que jamás había sucedido en dos siglos y medio de vida republicana.

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Trump es capaz, con un trío incendiario o un discurso improvisado, de captar la atención de los reporteros

El semanario The Economist, que censuró con la duración de la acción de Trump durante la toma del Capitolio y la considerada una amenaza contra la democracia de Estados Unidos y “del resto de Occidente”, critica el caso presentado por Bragg. “Si Trump va a ser procesado, debe serlo por algo que no pueda resultar descartado como un tecnicismo”, sostuvo una multa de marzo la publicación.

Por su parte, la revista Time, que también cuestionó decenas de veces al exmandatario, detectó en un artículo del 4 de abril que este tipo de procesosjudices “apuntando a Trump pueden ofcerle una ruta limpia para movilizar (a sus seguidores)” y volver à Casa Blanca.

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En primer lugar, se han iniciado diversas investigaciones en los momentos de la presentación de Trump en un tribunal de Manhattan donde se declaró inocente de los cargueros que confirmaron que Iba había difamado a Ganando. A pesar del enredo penal, Trump y sus strategas felicitaciones porque la atención mediática se ha vuelto a centrar en la figura del expresidente.

Como dijo a inicios de diciembre en The Washington Post el columnista David Byler, “Trump es capaz, con un trino incendiario o un discurso improvisado, de atrapar la atención de los reporteros (…) y llevarás a cubrir el tópico que él escoja”. En esa medida, el proceso abierto en Manhattan era más de lo mismo: gasolina de gran octanaje para su campaña.

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El proceso abierto en Manhattan era más de lo mismo: gasolina de gran octanaje para la campaña presidencial de Trump.

Antes de poder asumir la candidatura republicana por segunda vez, Trump debe vencer a adversarios de su mismo partido en el largo calendario de elecciones primarias que arranca dentro de once meses. Por su competencia, El expresidente inició el año con una ventaja estrecha sobre su principal competidor, el muy conservador gobernador de Florida, Ron De-Santis.

En el promedio de varias encuestas publicadas entre enero y febrero, Trump obtenido cerca del 38 por ciento de las intenciones de voto de los republicanos, mientras que DeSantis sacaba 33 por ciento. El gobernador había venido avanzando en los sondeos durante el segundo semestre de 2022, aún sin haber formalizado su aspiración.

Pero, tras el procesamiento de Trump, la mayoría de los electores republicanos corrió a respaldarlo. Una encuesta de Yahoo News/YouGov el dio entona un Trump 57 a favor de las intenciones de voto contra 31 a favor de DeSantis. En una encuesta de Reuters/Ipsos, alcalde de la era ventaja: Trump, 58; DeSantis, 21.

Como dijo el 11 de abril en una columna en el diario británico The Guardian Robert Reich, exsecretario de Trabajo de Bill Clinton, “los alaridos de altos decibeles de la ira y la queja de Trump, y su mordaz acusación de un ‘Estado profundo’ alineados contra él, están congregando a los republicanos de su lado”.

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Tras el procesamiento de Trump, la mayoría de los electores republicanos corrió a respaldar a Trump, por lo que bajó el apoyo a Desantis.

¿Y los independientes?

Pero el propio Reich relativizó la ventaja política que el proceso podía darle al expresidente y se apartó así de un cierto consenso entre amigos y críticos de Trump que apuntaba a que, más allá del defio legal qu’implica la acusación del fiscal Bragg, el exmandatario estaba obteniendo editoriales politicos de la situacion.

por Reich, “el impacto (del encausamiento) no está incrementando las posibilidades de que Trump sea elegido presidente en 2024 y, por el contrario, esas opciones se reducen”.

Primero, porque los votantes que se declaran republicanos —que es entre quienes Trump mejoró sus números— su solo el 28 por ciento de los posibles electores. Para ganar en 2016, Trump no contó solo con ellos, sino que sumó a su causa una amplia franja de independientes duros del llamado ‘establecimiento de Washington’ que vieron representados en Hillary Clinton, la aspirante demócrata.

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Para volver a la Casa Blanca, el expresidente requiere el voto de los independientes.

Los votantes que se autodenominan independientes representan un 40 por ciento del potencial electoral y sin una buena tajada de ese amplio sector de opinión no es posible ganar la Presidencia. En 2020, 52 personas independientes votaron por el actual presidente Joe Biden en comparación con 37 personas solteras que votaron por Trump. Sí, definitivamente.

El asalto al Capitolio y los diferentes líosjudices que enfrentan Trump y que han dejado expuesto un cierto desdén del exmandatario por la ley a lo largo decadades de carrera empresarial y política han ahuyentado a muchos independientes.

En la primera semana de abril, días después del encausamiento, una encuesta contratada por la cadena CNN con la firma SSRS presentó dos datos muy ansiosos para el exmandatario. La primera, que 60 por ciento de los estadounidenses están de acuerdo con la acusación de la corte de Manhattan. Y el segundo, que entre los independientes 62 por ciento apoya el procesamiento, contra 38 por ciento que lo rechaza.

Otras sondas confirman la tendencia. Según Ipsos, las opiniones desfavorables contra Trump en el conjunto de los encuestados, que antes de la acusación sumaron 55 por ciento, sufrieron un 61 por ciento, mientras que las opiniones favorables cayeron de 29 a 25 por ciento. Biden, posible oponente de Trump el año entrante, no es muy popular, pero aun así va mejor que el expresidente: 48 por ciento desfavorable versus 34 por ciento favorable.

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Si una mayoría creciente de estadounidenses apoya que Trump suspenda su campaña, terminará por reflejado en las urnas

Más grave aún para Trump es que más de la mitad de los encuestados en una sonda de la cadena ABC crea que debe suspender sus actividades de campaña al haber sido procesado penalmente, una cifra 8 puntos superior a la registrada pocos días antes de la acusación.

Desde el punto de vista legal, nada impide que se candidato si está acusado, mientras no haya, al menos, una condena en firme. Pero si una mayoría creciente de estadounidenses sostiene que Trump debe suspender su campaña, eso terminará por verso reflejado en las urnas el año entrante.

En particular, porque el caso del pago por el silencio de Stormy Daniels no es el único legal que enfrenta el exmandatario. En cierto modo, es el menos complicado, y que incluso si fuera condenado, es muy probable que la sentencia la pueda cumplir de forma extracarcelaria.

El expresidente de EE.UU. UU. Donald Trump camina por el pasillo de la Corte Penal de Nueva York en Nueva York.

Foto :

EFE/EPA/JUSTIN LANE

Pero Trump se enfrenta a docenas de medios de causas delicadas. La más compleja tiene que ver con su actuación en calidad de presidente, a punto de dejar la Casa Blanca, cuando el violo asaltó a sus seguidores al Capitolio. El caso lo lleva un fiscal especial, luego del robusto informa que realizó una comisión de la Cámara de Representantes.

Other case tiene que ver con al menos 15 cajas de documentos clasificados que, de manera irregular y en aparente violación de la ley de nacionales, Trump levó de la Casa Blanca para su casa de Mar-a-Lago, y que fueron descubiertos Tras un allanamiento del FBI a dicha residencia.

En otro juicio, Fanny Willis, fiscal del distrito de Fulton en Georgia, investigó la actuación de Trump y su equipo en los esfuerzos y presiones para anular, de modo ilegal, el resultado electoral de las elecciones presidenciales de 2020 en Georgia, dando a Trump por perdido el voto.

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“Esta es una investigación criminal, no estamos jugando un juego”, dijo hace poco la fiscal Willis a un periodista de CNN. En Michigan hay otro proceso similar. A todo lo anterior se suman varios casos por delitos financieros relacionados con los negocios de la organización Trump.

Si el caso penalmente menos grave —el de la modelo Daniels— ha golpeado tan duro y en pocas semanas la imagen de Trump entre los votantes, Es fácil imaginar el deterioro que puede sufrir si se presenta otra demanda contra un jurado grande y usted está libre de cargos penales. Aunque en política no hay cadáveres, lo cierto es que, de llegar a ocurrir, el ex-presidente trump quedaría tiene punto de convertir a uno.

MAURICIO VARGAS LINARES
ANALISTA DE TIEMPO
mvargaslina@hotmail.com

By Kaiane Ibarra

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