Mar. Jun 18th, 2024

    El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, renovaron este jueves la alianza económica entre sus dos naciones para adaptarla a la inteligencia artificial (AI) y la crisis climática.

    (En contexto: La IA, uno de los temas claves a bordo en la reunión de Joe Biden y Rishi Sunak)

    Los dos líderes firmaron la llamada ‘Declaración del Atlántico’ durante una reunión que mantuvieron en la Casa Blanca y ofrecieron detalles sobrios de su contenido en una calle de prensa posterior. “Hemos confirmó la Declaración del Atlántico. Es una nueva alianza económica para una nueva era, algo que nunca se ha acordado antes”, aseguró Sunak.

    Entre otras cosas, el texto establece que ambos pagos comenzarán a negociar un acuerdo comercial sobre minerales críticos, que son básicos para la fabricación desde paneles solares a vehículos eléctricos y cuya extracción y procesamiento están controlados casi en su totalidad por China.

    Adicionalmente, la «Declaración del Atlántico» aplica a Londres y Washington para acelerar la colaboración en inteligencia artificial, uno de los temas que Sunak priorizó en la reunión con Biden. De hecho horas, antes del encuentro, el Gobierno británico anunció que organizará el próximo otoño la primera cumbre internacional para evaluar los riesgos y las oportunidades de la inteligencia artificial, un tema sobre el que Estados Unidos y la Unión Europea ya han abierto un diálogopero en el que London no tiene participación de manera tan activa por no ser parte del club comunitario.

    La ‘Declaración del Atlántico’ también recoge el compromiso de Biden y Sunak para trabajar juntos en el área de la computación cuántica, la protección a la propiedad intelectual y la fabricación de semiconductores, otra área en la que China tiene el liderazgo mundial.

    Durante la rueda de prensa, los dos líderes dejaron claro que uno de los objetivos de su alianza es seguro que las nuevas tecnologías no sean usadas por sistemas autoritarios para dañar a las democracias del mundo.

    Sunak numeró en China y Rusia, y les recriminó que «aprovechen» el carácter abierto de Occidente para «robar» propiedad intelectual y usar las nuevas tecnologías con multas represoras.

    Pesa a lo significativo de la ‘Declaración del Atlántico’, el texto se queda muy lejos del acuerdo de libre comercio por el que ha estado presionando el Reino Unido desde su salida de la Unión Europea (UE) en 2020. En vez de un acuerdo commercial sobre toda la economia, el texto firmado este jueves establece pactos comerciales por sectores y busca favorecer la inversion privada entre las dos naciones. En todo caso, El texto sugiere una pequeña victoria para Sunak, que leva un resultado concreto de su visita a Washington, qu’estuvo dominada por la suntuosidad y circunstancia de este tipo de encuentros.

    Aparte de los temas de negocios, los dos líderes reafirmaron su compromiso con la “relación especial” que históricamente a las dos naciones, especialmente cercanas no solo en términos políticos y económicos, sino también culturales.

    La relación entre Biden y Sunak se ha tensado en los últimos meses debido a que se han conocido puntos de vista similares sobre la guerra en Ucrania. Estados Unidos y Londres han liderado la entrega de ayuda militar a Ucrania, desde que empezó la invasión rusa en febrero de 2022, y se han estado coordinando para entrenar a pilotos ucranianos en el uso de aviones de combate de cuarta generación, incluidos los F-16 fabricados en Estados Unidos.

    Durante la rueda de prensa, Biden estimó que contará con los «fondos necesarios» para apoyar a Ucrania «el tiempo que haga falta». Esto ante una pregunta sobre si tendrá el acuerdo del presidente republicano de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, para la designación de fondos.

    Esta es la primera visita de Sunak a la Casa Blanca desde que asumió el cargo de primer ministro en octubre de 2022, sin importar cuántas veces se reunió antes. Sunak es también el primer líder británico que reside en la Blair House, la residencia oficial de los delegados foráneos que visitan Washington, desde 2015 donde estará el primer ministro David Cameron.

    CARLOS JOSÉ REYES GARCÍA
    Subeditor internacional
    EDITORIAL INTERNACIONAL