Lun. Feb 26th, 2024

    Parece que se cierra un capítulo de uno de los culebrones de Silicon Valley más relevantes de 2023, al menos, por ahora. OpenAI ha confirmado la noche del martes que Sam Altman, uno de sus fundadores, vuelve al puesto de consejero delegado. El anuncio llega solo cinco días después de que el ejecutivo, uno de los protagonistas más significativos del bum que vive la inteligencia artificial en Estados Unidos, fuera despedido por su consejo de administración y, después, fichado por Microsoft, uno de los accionistas de la compañía. La vuelta del empresario ha provocado la restructuración del consejo de Gobierno de la compañía. Mediante un mensaje en la red social X (antes Twitter), se ha dado a conocer que el nuevo consejo estará integrado por algunos de los personajes más importantes de Silicon Valley. Entre ellos está Bret Taylor, uno de los consejeros delegados de Salesforce y quien tiene experiencia en Twitter antes de la irrupción de Elon Musk; el economista Larry Summers (ex secretario del Tesoro en la Administración Clinton) y Adam D’Angelo, el consejero delegado de Quora y el único que permanecía en el puesto después de jornadas de tensión tras la salida inicial de Altman.

    La empresa ha admitido en las redes sociales que hay un acuerdo, pero todavía no está todo dicho. “Estamos colaborando para aclarar los detalles”, ha escrito OpenAI en su mensaje, publicado sobre las 22.00 (hora de la costa oeste de EE UU). La compañía se había enfrentado a muchas presiones de sus inversores, principalmente Microsoft, quien cuenta con una participación de 13.000 millones de dólares, para que Altman volviera a sus filas. La presión no solo vino del mundo de las finanzas. Los empleados e ingenieros de OpenAI firmaron una carta apoyando al consejero delegado tras su sorpresivo despido en la tarde del viernes. En el documento, firmado por 770 trabajadores, se exigía la vuelta de Altman al consejo de la compañía.

    El mensaje publicado por OpenAI ha sido interpretado como una bandera blanca después de días de conflicto en la cuna tecnológica de Estados Unidos. Muchos de los afectados, entre ellos Greg Brockman, el expresidente de la empresa y la jefa de tecnología, Mira Murati, han felicitado a la compañía por haber dado marcha atrás a la decisión adoptada la semana pasada. Brockman había presentado su renuncia el viernes después de que el consejo le degradase a una posición no directiva y a que la noticia sacudiera Silicon Valley. Este martes también ha anunciado su retorno a la empresa ubicada en San Francisco.

    Altman, por su parte, ha informado en las redes sociales de que está deseando volver. “Amo OpenAI y todo lo que he hecho en los últimos días ha sido para mantener unido el equipo y su misión”, ha afirmado en su mensaje. “Cuando decidí unirme a Microsoft el domingo, estaba claro que era el mejor camino para mí y el equipo”, ha asegurado. Las cosas han cambiado. Altman asegura que quiere seguir trabajando con “el apoyo de Satya [Nadella, consejero delegado de Microsoft]” para seguir fortaleciendo su asociación con la tecnológica.

    El ejecutivo de Microsoft ha sido uno de los que más ha trabajado tras bambalinas para que Altman regrese a OpenAI. “Nos sentimos muy motivados por los cambios en el consejo de la compañía”, escribió Nadella en X la noche del martes. En su opinión, la llegada de Taylor y Summers es un primer paso esencial para un gobierno “más estable, efectivo y mejor informado”.

    La empresa había nombrado el lunes a Emmett Shear como consejero delegado en sustitución de Altman. El perfil del nuevo ejecutivo era muy distinto al del fundador de OpenAI, pues se trataba de un apocalíptico, el bando de expertos que cree que el desarrollo sin vigilancia de la inteligencia artificial puede llevar, incluso, al fin de la humanidad. Shear, de 40 años, había hecho su carrera principalmente en Twitch, la red social de vídeos. Sin embargo, asegura que el retorno de Altman a la empresa que fundó no ha sido una mala noticia para él. “Estoy profundamente complacido con este resultado después de 72 intensas horas de trabajo”, dijo en las redes sociales Shear, quien se ha considerado parte de la solución.

    Altman fue despedido el viernes por sorpresa como consejero de la empresa por “pérdida de confianza”. Sin embargo, el caos desatado en la compañía, con muchos empleados e inversores reclamando la vuelta del fundador, hizo tambalearse al consejo que había decidido el despido. Finalmente, Altman ha podido con los consejeros y vuelve reforzado a su puesto. Incluso ha logrado que cambie la composición de la junta que le despidió.

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