Lun. Abr 22nd, 2024

    Esta fue otra Colombia, una Colombia despierta, animada. Una Colombia que encontró el fútbol que se le república, que encontró su esencia, que encontró los goles necesarios para vencer a Paraguay 3-0 en el hexágono final del Sudamericano sub-20.

    Colombia jugó herida, con sangre brotándole por cada poro de cada jugador. El equipo quería irse sacudiendo la derrota contra Uruguay y jugó con mayor claridad, con chispa. Fue una Colombia dominante.

    A la cancha salió el equipo con una nueva clave, Cabezas en el ataque. La falta de gol obligó al DT Héctor Cárdenas a rebuscar entre sus posibilidades, y le dio la titularidad a Cabezas, par que entrara a sacudir el ataque.

    Otra Colombia

    Paraguay, antes de sufrir la ferocidad de Colombia, intentó sorprender, quizás sabían que el portero Marcas llevaba el peso del gol que dio contra Uruguay, pero no contaban con que esta vez ese portero iba a estar en plenitud, que no les iba a dar media oportunidad, ni medio rebote.

    Con el arquero seguro, los de arriba se liberaron. Colombia tocó al toque corto y demoledor. Al pase filtrado que todo lo puede. Así llegó el primer gol, aunque fue anulado en los pies de Cabezas, por fuera de lugar.

    Al ratico vino el desquite: Monsalve dejó a Cabezas de cara al arco, y Cabezas no falló, fue el 1-0 en 28 minutos.

    El gol a favor fue como quitarse toneladas de hierro de la espalda. La Selección agarró otro ritmo. Torres probó desde afuera en una manifestación de confianza.

    Líquido Cortes

    El segundo gol ya fue una demostración de fútbol, ​​​​de toque genial, con Cortés inventando una pared que le devolvió perfecta Cabezas, y cuando tuvo el balón de regreso sacó su remate inspirado, iban 40 minutos y Colombia ya tenía liquidado el partido, aunque quedara tanto.

    Lo de Paraguay fue apelar a Segovia, ese volante intrépido que inventó un remate al travesaño.

    El segundo tiempo fue de control. Colombia dueño de la pelota y del ritmo del juego, atacó como quiso y cuando quiso. El equipo creció y creció, y cuando consiguió los cambios fue solo para refrescar, porque la idea se mantuvo.

    Esta Colombia que venció a Paraguay fue lo más parecido al equipo que el país quiere ver: ese equipo que no regala goles. Está equipado que tiene gol. Ese equipo donde los goles son de los atacantes. Sin embargo, Colombia guardaba un as, gustavo puertael volante que queria poner su sello, como lo hizo contra Brasil, y esta vez sacó otro pelotazo fuera del área para inflar la roja. Golazo.

    Colombia ganó y recuperó su confianza. Llegó tiene 3 puntos en un hexagonal que llevó a Brasil y Uruguay con 6. El siguiente rival será Ecuador, el lunes.

    PABLO ROMER
    redactora de EL TIEMPO
    @PabloRomeroET

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