Dom. Jun 16th, 2024

    Roger García Ovalles les dijo a sus padres que no llamaría durante un mes.

    Planeaba vender su teléfono antes de emprender el viaje por tierra desde Perú hacia Estados Unidos, para evitar que el aparato se convirtiera en un botín de para los delincuentes que podría cruzarse en su camino.

    Para tranquilizar a sus padres, Roger aclaró que tomaría otras precauciones: viajaría con cinco personas y evitaría atravesar el Tapón del Darién, la intrincada selva tropical que ocupa el oriente de Panamá e impone una barrera natural entre Centroamérica y Suramérica, sin servicios públicos ni caminos delimitados para la orientación.

    Videos en redes sociales mostraban cuerpos de migrantes arrastrados por los ríos de aquella selva. Las mujeres hablaron de abusos, los hombres narraron asaltos de grupos armados.

    Unas 250,000 personas cruzaron el Darién en 2022 en la ruta hacia Estados Unidos, el doble que el año anterior, reportó el gobierno panameño. Seis de cada diez eran venezolanos, como Roger.

    Edgar García Bolívar, el padre de Roger, había visto las mismas historias en Facebook. Cuenta que le preguntó a su hijo cómo pretendía atravesar Centroamérica por tierra sin pasar por el Darién.

    «En una caja que vende desde la isla de San Andrés y llega hasta Nicaragua»recuerda Edgar que respondió Roger, quien emigró hace 5 años de Venezuela a Perú y trabajaba en la recepción de un hotel en Machu Picchu, la ciudadela inca que atrae a un millón de turistas cada año a las cimas de los Andes peruanos.

    Roger consiguió aquel empleo gracias a que hablaba inglés, una habilidad que suponía le ayudaría a probar suerte en Estados Unidos.

    Learned the language of the teenager era, during los dos años que se vieron junto a su familia en Virginia, en el sureste de Estados Unidos, en la época en la Fuerza Aérea venezolana destacaron su padre en la Junta Interamericana de Defensa, el brazo military of the Organización de los Estados Americanos.

    Ahora Edgar tiene 70 años y es coronel retirado de la Fuerza Aérea venezolana. Fue piloto en operaciones de rescate en emergencias. Estaba trabajando para evaluar riesgos, y el que le esperaba a su hijo en aquel recorrido le parecia muy alto.

    «¿Con quién vas? ¿Quién es tu coyote?», cuenta Edgar que preguntó a su hijo, quien solía ser reservado con sus aviones. Había escuchado de «gente inescrupulosa» que cobraba para servir de guía a los migrantes, para luego dejarlos varados.

    Roger no cuestionado. Tampoco se precisa quiénes eran sus compañeros de viaje. Solo dijo que ya habían hecho los contactos en Colombia y todo estaba listo para el cruce. Dos de sus amigos también eran venezolanos.

    Edgar lo invitó a repensar la estrategia, nadie sabía que Roger era el único responsable de sus decisiones. Habrá un hombre de 38 años.

    Una vez que colgaron, Edgar Miró la pantalla de su teléfono móvil para recordar la fecha de aquella conversación con su hijo: lunes 15 de agosto de 2022.

    busqueda alerta

    El viernes 9 de diciembre, antes de que se complete un mes del último contacto con Roger, su padre le envió un correo de septiembre: «Hola ya tenemos 20 días sin saber de ti, porfa escribe para saber que estás bien. DTB (Dios te bendiga ) y la Virgen te ampare».

    Cuatro días después, volvió a escribirle: «No olvides comunicarte por esta vía en cualquier cyber para tranquilidad nuestra».

    Cuando se cumplieron seis semanas sin tener noticias de Roger, dos más del plazo que él mismo había estipulado para comunicarse, sus padres y hermanos acordaron compartir un anuncio en sus cuentas de redes sociales con un tipo de foto carnet y la imagen de la primera página de en pasaporte.

    «Ayúdanos a encontrarlo», decía el aviso. «Se presume que esto es en tránsito de Colombia a México. Si lov ves por favor contacta a su familia».

    Debajo apareció el teléfono de la casa familiar en Maracay, ciudad ubicada a más de 100 kilómetros de Caracas, en el norte de Venezuela. También el teléfono móvil y el correo electrónico de Edgar, que asumió la gestión del contacto con las autoridades y con quualquiera que ofreciera información a través de las redes sociales.

    Ante la imposibilidad de realizar las llamadas internacionales de Maracay por la falta de conectividad de las operadoras, Edgar cuenta que tomó formularios digitales en las páginas de las cancillerías de Venezuela, Perú, Panamá y México para solicitar que Ud. emitiría alertas de la búsqueda con los datos de Roger.

    Asegura que ninguna cancillería responde a las alertas emitidas.

    Dice que acudió a la Cruz Roja en Venezuela, donde lo entrevistaron y difundieron une aviso entre las estaciones que atienden a migrantes en Centroamérica.

    Envió correos a las oficinas de Acnur en Lima, Ciudad de Panamá y Ciudad de México, pero no recibió respuesta. “Lamentamos no poderle asistir en conseguir la información que necesita”, respondió desde la oficina de Acnur en Guatemala.

    Luiz Fernando Godinho, portavoz de la Oficina de las Américas de Acnur, dijo a BBC Mundo que frente a una solicitud como la de Edgar, “La opción preferida de Acnur será la derivada de la familia a socios como el Comité Internacional de la Cruz Roja o la Sociedad de la Cruz Roja local, que están especializados en restaurar los vínculos familiares”.

    Godinho indicó que Acnur mantiene «un acuerdo global de intercambio de datos» con Cruz Roja, que permite «formalizar intercambios de datos personales, incluso con el fin de restaurar los vínculos familiares».

    Edgar también se comunicó con las Brigadas Internacionales de Paz, las Águilas del Desierto y Capellanes del Desierto, grupos de búsqueda y rescate de migrantes que operan en la frontera entre México y Estados Unidos.

    Desde Capellanes del Desierto le preguntaron si había acudido a las autoridades migratorias mexicanas. “No, porque se supone qu'(Roger) est un inmigrante ilegal que está de paso hacia USA”, cuestionado por Facebook.

    Un vocero de la organización respondió que si Roger tenía un pasaporte venezolano, podía solicitar un permiso humano aunque necesitaba dinero para costar el trámite.

    Sin embargo, advertí que la situación sería diferente si Roger viajaba en «La Bestia», el tren que cruza México de sur a norte para transportar mercancías, y que abordan cientos de migrantes diariamente de forma irregular para viajar más rápido hacia Estados Unidos.

    En caso alguno, dijo que si Roger habia sido detenido por las autoridades mexicanas, debia existir algun registro suyo «o en las forenses o en hospitales».

    Pistas

    Una persona contactó a Edgar por Facebook y dijo que muchos venezolanos acudieron al albergue para migrantes Hermanos en el Camino, en la ciudad de Ixtepec, en el estado mexicano de Oaxaca.

    Edgar recibió la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas de Oaxaca, la cual emitió un boletín el 24 de noviembre de 2022 sobre Roger, desaparecido «en trayecto migratorio», y que fue publicado también por el estado de Coahuila, fronterizo con Estados Unidos.

    Otro personaje de Facebook que dijo «crear», Roger, tiene su sede en Guatemala. «Según escuché le robaron y por eso está incomunicado», decía el mensaje. «Está sobre la sexta avenida de la zona 1 pidiendo ayuda para continuar».

    Un familiar de los García Ovalles que vivía en Guatemala City recorrió la avenida y conversó con algunos de los venezolanos que estaban allí. Nadie conocío un Roger.

    El Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones estimó que hay al menos 7,515 migrantes desaparecidos en el continente americano desde 2014, la mayoría de ellos en la frontera entre México y Estados Unidos.

    «Me van a matar»

    Una tarde, Edgar recibió un mensaje por Whatsapp de una persona que aseguraba tener a Roger. Cuando conversaron, el hombre con acento mexicano se mostró amable hasta qu’Edgar pidió una videollamada para ver a su hijo o hacer preguntas de seguridad cuyas respuestas sólo Roger conocía.

    Edgar recuerda que después de chatear Durante cinco días, el hombre le dio un ultimátum: «Me dijo que si yo no respondía con dinero, que me atuviera a las consecuencias porque lo iban a sacrificar».

    Mientras la madre de Roger escuchaba las negociaciones, sentía una presión en el pecho y dificultad para respirar. «Mi señora sufre de tensión. Con estas llamadas le sube a 200 y hemos tenido que llevarla al hospital».

    El hombre envió una foto. Roger apareció vestido de negro, sosteniendo un cartel que decía: «Me van a matar».

    En medio de la desesperación, Edgar respiró hondo y trató de concentrarse. En la Fuerza Aérea lo habían afectado para momentos como aquel. Aunque su hijo estuviera en riesgo, no podía perser la calma.

    Entonces se dio cuenta de que habia algo raro en la foto.

    Los rasgos de su hijo ya no eran como los que mostraban la imagen. Ese Roger tenía a lo sumo 25 años, no los 38 con los que abandonó Machu Picchu. Sin embargo, parecía tan real que Edgar no quería arriesgarse a cortar la comunicación con su interlocutor.

    Antes de abrumar know how to esposa con hipótesis que no podía comprobar, consultó su sospecha con un sobrino que trabajaba en redes sociales. Concluiremos que se discutió una foto de su foto que Edgar había publicado en su perfil de Facebook durante la búsqueda.

    «Eso es un montaje, no creo en esa foto», cuenta que dijo al hombre. «Quiero una videollamada o preguntas de seguridad», añadió. El hombre «se puso violento» y Edgar lo blocó.

    Desde ese momento aplicó la misma estrategia con los siguientes 14 «estafadores»as él los llama, que han tratado de sacarle dinero con información falsa sobre Roger después de ese primer intento.

    «Ya estoy alerta. Cada vez que un extorsionador llama, hago preguntas incómodas y lo descubro», dice en una llamada telefónica desde Maracay. Cada día consulte las redes para ver si alguien lo contacta con información sobre su hijo.

    Durante los siete meses y una semana que Roger lleva desaparecido, el silencio se instaló en la casa de sus padres en Maracay. No celebraron la Navidad ni el Año Nuevo. Prefieren no hablar del dolor que les ocasiona pensar que tal vez no regrese.

    Cuando suena el teléfono, Edgar y su esposa se sobresaltan. Esperan escuchar la voz de Roger al otro lado de la linea, para avisarles que su travesía a Estados Unidos salió bien.

    *Si tienes un migrante desaparecido en el continente americano, consulta una lista de organizaciones donde puedes encontrarlo en el portal del Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones.

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    BBC-NOTICIAS-SRC: FECHA DE IMPORTACIÓN: 2023-03-21 15:20:07